lunes, 29 de noviembre de 2010

Poemas: "City tour" - "Mortal capricho"

Los poemas siguientes forman  parte del  libro  "De la hebra final"
(Reg.Prop. intelectual nº 182 805 - ISBN: 978-956-332-159-3).

Estos poemas pertenecen a Mario Rodríguez.  Su publicación en este sitio cuenta con la autorización del autor.

City tour
El  city tour  por  Santa Cruz
fue de lo más interesante.
Fotografiamos:
un amanecer que cruza la calle a toda prisa
un enanito negro conduciendo un Mercedes
y dos gatos albinos
repartiendo pescado a domicilio.

En la plaza
Mamá leía cuentos a unos niños
mientras escapan de las páginas
chincoles, payasos y un grillo cojo.

Sólo el chofer del bus
permanece impasible:
Nada nuevo
en el recorrido de hoy.
(Autor: Mario Rodríguez)
   

Mortal capricho
I

La Muerte dejó la lectura
y se puso a meditar.
Tantos años en esta faena
que empezaba a sentirse de verdad agobiada.
Además que muchos ya la han acusado
por generar
una inmensa pérdida de tiempo.

Consideró calmadamente el caso
y tomó su determinación:
a fines de este año
sí que presentaría su renuncia
¡indeclinable!

II

Hoy amaneció la Parca
con ganas de andar en moto.
La suya estaba en revisión técnica,
pero igual se vistió
tomó sus documentos
y se puso el casco.

Ya en la calle
y en el momento oportuno
ante un gesto suyo
el motorista y el furgón...
La moto quedó intacta,
montó y se alejo feliz por la populosa avenida.


III

Pasaba el tiempo y la Muerte
acariciaba un sueño no cumplido:
participar en un desfile de modas.
No quería perdérselo.
Total, figura tenía.
Lo demás
era contar con algunas pelucas
un buen maquillaje
y alguno de esos maravillosos vestidos
de Giorgio Armani.
No lo pensó más y tomó su rumbo.

En el camarín de las modelos
la histeria era total:
a punto de iniciarse el desfile
la top model super star
después de sorber su jugo de pomelo
cayó tendida sobre un montón de zapatos
para ya no levantarse más.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Poemas: "La confusión de los ángeles", "Era antes" y "Credo hereje"

Los poemas que se muestran a continuación pertenecen a A.Klein Z. Del libro "De la hebra final" del grupo Literus.

Reg.Prop. intelectual nº 182 805 - ISBN: 978-956-332-159-3

La confusión de los ángeles
(Referencia a Lucas 17: 34-35 )

Al final,
en extraño coloquio
la soledad y la compañía más cercana
el bien y el mal
se deslizan y abrazan con sus cuerpos desnudos.
Se besan
y confunden sus brazos y sus piernas
en un monstruo de dos cabezas.
Palpita el alma
con sus dos corazones a destiempo
confundiendo todos los juicios
y evadiendo a los ángeles segadores
de la última cosecha.



Era antes

Hubo un tiempo ajeno,
en que los muertos se acercaban
invisibles
y los ángeles deslizaban sus palabras lentas
por las rendijas de las piedras,
o enviaban mensajes cifrados
cayendo de los árboles
como hojas mensajeras.

Hoy,
nadie escucha sus palabras antiguas
y los susurros se confunden con el tráfico.

Poco a poco
el muro se ha vuelto infranqueable
y la escala hacia las nubes (*)
yace olvidada entre los matorrales,
inútil.
(*) Génesis 28: 12



Credo hereje

Creo:
en el libre mercado
la sociedad de consumo
la asignación óptima de los recursos
y la ley antimonopolios.

Creo en la justificación de los medios
por los fines de lucro
en el mercado perfecto,
la separación de la Iglesia del Estado
el ejército no deliberante,
y la democracia representativa.

Creo en la ciencia;
la tecnología de punta;
el horno de microondas;
el software en Internet,
la tarjeta de crédito.
Espero el trabajo "at home"
y el pleno empleo en sillas de playa.

Creo en los ecologistas,
los ecozones,
las hidroeléctricas sin agua ni represas,
la conquista de China por la diet Coca Cola,
los celulares sin antenas
y los camiones catalíticos
llevando bosques a las estufas.

Creo en la aldea global
en suprimir la pobreza por software.
Creo en el genoma,
las células madre
los niños de probeta,
y los embriones desechables
esperando en el limbo la clonación del cielo.

Pero,
por si acaso,
me reservo el derecho sagrado a la herejía
y a creer, al fin,
(si Dios lo permite),
sólo en la pena y en la risa.

(A.Klein Z.)

viernes, 26 de noviembre de 2010

Siete poemas de María Paz Silva (De la hebra final)

Los siguientes poemas pertenecen a María Paz Silva y son algunos de los publicados en el libro "De la hebra final"

(Reg.Prop. intelectual nº 182 805 - ISBN: 978-956-332-159-3).



Su publicación en esta página cuenta con la autorización de la autora.



Caducidad

Tengo el boleto
4b reservado
esta vez no hay cambio
lo tomo o lo dejo

una tarde más
y no puedo

el que me acompaña
viajará esta vez

de seguro más osado
de seguro a la estación
donde por más que intento
no llego


No salen palabras

No salen palabras
de esta vacía boca
o quizá hoy diré,
de esta vacía vida
que arrastra perros sarnosos por el parque
a las tres y cuarto del reloj central

Al salir,
la escalera del edificio se convierte
en una estación sangrienta
llena de buenas intenciones fallidas,
cuando llega el alba sin sol ni nubes

Es de esos días grises
ideados para recordar lo absurdo
de esta horrible existencia,
llena de inconfesables momentos
restregados en la planta
de cada pie descubierto
al primer timbre del despertador
que anoche ―esperanzada­―
dejé puesto antes de dormir

En el museo
En el museo
por los pasillos
tras cada vitrina
te encontré en gris

Empolvando el tiempo
de nuestra historia
que no tuvo lanzamiento,
ni párrafo introductorio,
focos encendidos o grandes emblemas

Nada que explique al público
que fuimos lo que fuimos
y en algún indefinido momento
dejamos de existir

Intento fallido
Desabotono tu cuerpo
sintiendo el ruido ojalado 
de cada movimiento
abres lo mío
pero ahí te quedas
en tres botones

ni uno más

Imágenes estelares

Te di los días que vieron mis ojos
no quisiste entender
no fue suficiente
todas mis sombras te las llevaste
por eso cada noche
cuando viene el recuerdo
acuchillo estrellas en tu nombre
armo constelaciones con cada lágrima
y veo tristemente
cómo tu imagen se va
por uno de esos agujeros negros
que nadie logra descifrar


Dolor ancestral

Trenzo una escalera
con los vestigios de mi piel
lacerada por jirones de dolor
entrecortada por grietas de ausencias
que no me dejan armar cada escalón

Nada parece quedar del día del adiós
ni una sola palabra para recordar
el sonido de tu voz en fa

Otra vez tiemblo y no es de frío

Secuencia
Yo me baño de viento
me oculto en soledad
donde la luz
se descompone en palabras

Yo me visto de viento
con nuevos harapos
que ocultan
mi cansada figura

Yo me duermo en el viento
prisionera de la brisa
que lo trae hasta mí
desfigurado
de tanto venir a visitarme

(poemas de María Paz Silva)